top of page

5 señales de que no necesitás más rellenos, sino una cirugía facial

  • Foto del escritor: Carolina Abal
    Carolina Abal
  • 24 jul
  • 2 Min. de lectura
Cirugia facial
En la búsqueda de un rostro más fresco, muchas veces recurrimos a tratamientos no quirúrgicos como rellenos con ácido hialurónico, hidroxiapatita cálcica o ácido poliláctico. Pero llega un momento en el que, aunque los sigas haciendo, ya no ves los mismos resultados. Esa es la primera señal de que quizás lo que necesitás no es seguir rellenando, sino considerar una solución más profunda, duradera y natural: la cirugía facial.

A continuación, te comparto 5 señales claras de que podrías beneficiarte más con una cirugia facial



1. Tu rostro ya no se ve liviano, sino pesado

Con el tiempo, los rellenos suman volumen en zonas flácidas. Y si se aplican una y otra vez, pueden generar una cara inflada y con rasgos poco definidos. A medida que envejecemos, el volumen natural del rostro se desplaza hacia abajo. Para "compensar", muchas veces se colocan rellenos en zonas más altas, lo que solo logra aumentar el volumen general sin mejorar la forma.

Además, algunos rellenos migran y atraen agua hacia la parte baja del rostro, como la mandíbula, haciendo que la cara luzca más ancha, masculina o desproporcionada.

Si sentís que tu cara perdió frescura y se ve “pesada” o demasiado llena, es probable que no te esté faltando volumen, sino que tus tejidos necesitan volver a su posición original.



2. Tenés surcos marcados que los rellenos ya no tapan

Los surcos nasogenianos, la caída en las comisuras y los "jowls" son signos típicos del envejecimiento por descenso de los tejidos. El relleno disimula la caida de las mejillas igualando el volumen en los surcos, pero no trata la base del problema, porque este es más profundo. El Deep Plane Facelift actúa justamente en ese plano, reposicionando los tejidos donde estaban antes, de forma natural.



3. La forma de tu cara cambió y no te reconocés

No siempre hay una zona puntual que molesta. A veces es todo el conjunto: el óvalo facial perdió definición y la cara se ve más cuadrada, los pómulos se aplanaron, el cuello cambió. Si sentís que tu rostro ya no refleja cómo te sentís por dentro, y los retoques no logran mejorarlo, puede ser momento de considerar una solución más completa como el lifting profundo.



4. Te hacés retoques frecuentes, pero duran cada vez menos

Si notás que necesitás cada vez más sesiones, más jeringas, y que el resultado desaparece en pocas semanas o meses, probablemente ya llegaste al límite de lo que pueden ofrecerte los tratamientos no quirúrgicos. El lifting facial profundo brinda resultados duraderos —de muchos años— sin la necesidad de volver todo el tiempo al consultorio.



5. Querés resultados naturales, sin parecer retocada

Paradójicamente, a veces lo más natural no es lo menos invasivo. El Deep Plane Facelift no estira la piel ni genera caras congeladas: actúa en profundidad, sin tensiones superficiales. Por eso logra resultados armónicos, livianos, que devuelven frescura sin cambiar tu identidad.



¿Es momento de dar el siguiente paso?

Si sentís que los rellenos ya no son suficientes y buscás una solución más real y duradera, podés agendar una consulta con la Dra. Carolina Abal.


La Dra. Carolina Abal, especialista en lifting facial, puede ayudarte a evaluar si esta cirugía es para vos, con una mirada honesta y profesional.
























 
 
 

Comentarios


bottom of page